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Comer emocionalmente: qué es y cómo detenerlo

Comer emocionalmente: qué es y cómo detenerlo

Comer emocionalmente se da cuando ingerimos alimentos para saciar un sentimiento, en lugar de comer para alimentar un estómago hambriento. La función principal de la comida es proporcionar sustento a nuestro cuerpo, pero también es un acto muy emocional.

La comida da energía al cuerpo y le proporciona una sensación de confort y paz. Comer brinda una calma interior emocional y reemplaza los sentimientos de inseguridad por los de satisfacción, liberando endorfinas y dopamina, razón por la cual algunas personas quieren comer aunque no tengan hambre.

 

Alimentación emocional vs. Alimentación física

¿Cómo reconocer si estás comiendo para pasar hambre o si estás comiendo para llenar un vacío? Hay diferencias muy obvias entre el hambre emocional y el hambre física. El hambre emocional aparece de repente y necesita ser satisfecha inmediatamente. El hambre física aparece gradualmente y, normalmente, puede esperar.

La alimentación emocional provoca sentimientos de culpa, pero el hambre física no. Si comes más allá del punto de estar lleno, estás tratando de llenar un vacío emocional. Si es hambre física, dejas de comer cuando estás lleno.

Cómo evitar comer emocionalmente

Si has detectado que vives episodios en los que comes emocionalmente y no puedes detenerlo, puedes probar a desviar la atención hacia alimentos más sanos. Por ejemplo, preparándote un té o una infusión. Cabe pensar que este tipo de bebidas calientes no satisfarán la necesidad de comer y llenar ese vacío emocional.

Sin embargo, cuando se de el hambre emocional, pregúntate qué sientes y elige hacerte un té o infusión.  Encuentra un espacio que esté lejos de la cocina y siéntate con un libro, una revista o, incluso, un diario y tu taza. Distráete o reflexiona sobre lo que sientes y lo que te lleva a comer cuando no lo necesitas. Tal vez, incluso, hacer un poco de yoga o ir a caminar si te sientes inquieta pueda ayudar.

 

Vencer los impulsos

Cuando se trata de combatir los efectos de los atracones emocionales, lo que se quiere oír, porque es lo más cómodo, es que se debe hacer deporte y rutinas de ejercicios. Sin embargo, el primer paso para ganarle terreno a esta problemática es enfrentar los pensamientos negativos y aquello que te hace comer indiscriminadamente.

La única cosa que necesitas hacer para perder peso es trabajar la mente. Una vez que lo hagas, no necesitas pensar en la dieta o el ejercicio porque la comida se convierte en comida, sin más. Comes cuando tienes hambre y paras cuando estás llena.

Si estás en sintonía con tu cuerpo y vas a coger una comida que no es buena para él, tu estómago se revolverá y querrás dejarla al instante. No necesitarás una aplicación que te diga que no la comas; tu cuerpo lo hará por ti. Estarás libre de todos los apegos emocionales que tienes a la comida.

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