fbpx
Estás leyendo
Silvia Baguer se cuela con su marca, Morguer Design, en el vestuario de TVE

Silvia Baguer se cuela con su marca, Morguer Design, en el vestuario de TVE

Dicen que los sueños están para cumplirlos y que la vida es para aquellos que arriesgan a luchar por lo que quieren. Silvia Baguer siempre lo ha tenido claro. “Nunca he tenido miedo al fracaso, solo a no haberlo intentado”, asegura entre risas. Tras 17 años como directiva de importantes empresas aragonesas y andaluzas, decidió dejarlo todo por un sueño y empezar de cero. Y así fue como nació Morguer Design, su propia marca de moda que en un año de vida ha vestido a empresarias, presentadoras, e incluso se ha colado en el vestuario de TVE con Anne Igartiburu como protagonista. 

Silvia Baguer, fundadora de Morguer Design.

Baguer estudió Derecho en San Sebastián, amplió sus estudios con un postgrado en PRL en la Universidad de Zaragoza, y más tarde se diplomó en Dirección de Empresas en la Escuela de Negocios de la Fundación San Telmo. Su pasión por el arte y la moda, unidas a las habilidades empresariales adquiridas a lo largo de su trayectoria profesional, le llevaron a poner en marcha Morguer Design hace poco más de un año. 

Fiel amante de la moda y defensora a ultranza del diseño y la artesanía española, Silvia siempre ha tenido claro que su taller debía estar en Málaga, lugar donde reside actualmente. Es por ello que a pesar de las dificultades e inconvenientes que en un principio haya tenido que vivir, se muestra orgullosa de llevar la moda malagueña por todos los rincones del país. 

¿Cómo surge Morguer Design?

La moda no son los colores o diseños que se llevan cada temporada

Desde siempre he amado la moda entendida desde el punto de vista del arte. Para mí, la moda no son los colores o diseños que se llevan cada temporada. Siempre ha estado concebida desde las convicciones de los patrones, los tejidos, la confección por parte de manos expertas y de forma artesanal… Me costaba muchísimo encontrar prendas que reunieran todas estas características. Había un vacío para un público muy concreto entre el que yo misma me encontraba. Y este vacío se incrementaba con el paso del tiempo cuando además tu cuerpo empieza a no ser tan perfecto como a los 20 años y necesitas que las prendas estén diseñadas y confeccionadas pensando en una mujer de 40 años en adelante. En ese momento, y tras haber realizado el MBA, se multiplicaron mis ganas de crear una empresa que diese respuesta a mujeres como yo. Y de ahí es de donde nace Morguer Design.

 

¿Cómo ha sido el camino del emprendimiento?

Sencillo en algunos aspectos y complicadísimo en otros. Por mi trayectoria anterior, sencillo en cuanto a los aspectos burocráticos (la creación de la empresa con su forma jurídica, los estatutos, buscar fuentes de financiación, etc.), la planificación del marketing, la negociación con proveedores o el registro de la marca y el logotipo. También, por la facilidad que tengo para crear y plasmar ideas, sencillo respecto a concebir diseños, elección de tejidos, creación de todo el packaging… Pero, por otro lado, complicado en aspectos como encontrar un taller de las características que buscaba en España y próximo a mi lugar de residencia para poder supervisar cada detalle durante la confección prenda a prenda. Como he dicho antes, en España hay grandes profesionales, pero por desgracia, cada vez quedan menos al llevarse la mayor parte de las empresas de moda españolas la producción al extranjero. Los que quedan, cuentan con un personal limitado y miran mucho las marcas de nueva creación antes de abrirles las puertas. Y cuando lo hacen, los costes de producción son muy elevados. Y a nivel personal, también me resulto complicado pasar de puestos de trabajo donde cada día interactuaba con muchísima gente a desarrollar un trabajo individual. 

¿Por qué decidiste apostar por el mundo de la moda?

He tenido que dar pasos previos como mi formación y experiencia profesional anterior, dado que, sin ellos, hubiese carecido de los conocimientos suficientes para crear una empresa fuese de lo que fuese. Una vez cubierta esa etapa, la empresa nunca podía haber sido de otra cosa, ya que la moda es algo que forma parte de mí misma y de mi propia personalidad. Siempre ha sido mi modo de expresar lo que siento y lo que soy.

Anne Igartiburu con vestido de Morguer Design.

¿Siempre has querido ser diseñadora?

Era algo que lo veía como un sueño

Siempre he sabido que mis habilidades y mis aficiones estaban relacionadas con el arte y la moda. Desde pequeña, siempre tenía diseños en mi cabeza de prendas que me gustaría llevar. Era algo que lo veía como un sueño. El paso del tiempo y mis experiencias profesionales y personales acabaron por hacerme ver que ese sueño se podía materializar. 

¿Has tenido el apoyo de tu familia?

Por completo. He contado desde el primer momento con el apoyo de mi marido y mi familia. En casa pasamos de tener dos buenos sueldos a quedarnos sólo con uno y a pedir un crédito para poder cumplir mi sueño. Esto, lógicamente, implicaba muchos cambios en nuestro nivel de vida. Mi marido me animó y apoyó desde el principio. No todo el mundo lo hubiese hecho. También el resto de mi familia. Mis padres, hermano etc., y especialmente de mi padre, que además de apoyarme, se ha implicado al 100% con Morguer Design desde su creación. Sin él, muchas de las cosas que se han hecho no hubiesen sido posibles.

 

¿Hay quienes te han aconsejado que no te metieras en este mundo?

¡Claro!, ¡Los sabios! -ríe- Hablando en serio, los ha habido y los hay. El mundo de la moda es muy difícil y complejo. Era algo que ya sabía y con lo que contaba. No obstante, soy de la teoría de que por muy difícil que resulte, siempre hay que intentarlo. Nunca he tenido miedo al fracaso, solo a no haberlo intentado. 

¿A dónde te gustaría llegar con tu marca?

Esto es como cuando en alguna entrevista de trabajo en el pasado me preguntaron que cuánto me gustaría ganar y yo respondí: ¿Cuánto me gustaría ganar o cuánto creo que debería ganar en función de los que puedo aportar? Con Morguer me pasa lo mismo. No me pongo techo, pero poniendo los pies en el suelo, me gustaría poder llegar a ser la marca de referencia que cubriera ese vacío del que hablaba para mujeres de 40 años en adelante que buscan prendas atemporales de gran calidad y que rompen con lo que solemos encontrar habitualmente en las tiendas. No es un público muy amplio, pero existe y me gustaría poder decir un día que Morguer es la marca de referencia para todas ellas, o al menos, gran parte de estas. 

La presentadora ha lucido hasta en cuatro ocasiones diseños de Morguer Design.

¿Cuál es el target actual de Morguer Design?

Generalmente, mujeres entre 40 y 60 años que aprecian los buenos tejidos y la buena costura. Que no siguen las modas y a las que les gusta vestir con elegancia y sofisticación independientemente de donde vayan.  Entre nuestras clientas, tenemos ejecutivas que visten nuestros diseños en su trabajo diario, pero también, mujeres a las que les gusta ir diferentes, aunque sea para ir a tomar un café o a hacer la compra. Digamos que Morguer Design no son simplemente prendas, sino un estilo de vida.

¿Cuáles son los valores de la marca?

El comportamiento ético y responsable con la sociedad, clientes, proveedores y empleados en cuanto a honestidad, integridad y transparencia.

 

¿En qué te inspiras para crear tus colecciones?

En muchas cosas. De mi estado anímico surgen ideas para representar externamente ese momento interior. De sitios a los que acudo en mi día a día, lugares que he visto en mis viajes o personas con las que estoy. Todos ellos, me inspiran cosas a las que mi cabeza da vida en forma de diseños. 

Una persona especial que te gustaría que llevase tus diseños…

Para mí, cualquier mujer que lleve un vestido de mi marca es una mujer Morguer y, por tanto, especial. No podría decantarme por una sola. Ahora bien, una persona especial que me hubiese encantado poder conocer y que hubiese podido ver mis diseños y valorarlos: Christian Dior.

Te puede interesar

Un color que no pueda faltar en las colecciones Morguer…

Sin duda alguna, el negro. El negro es elegancia, sofisticación, no pasa de moda y es totalmente combinable. Un buen vestido negro es imprescindible en cualquier armario.

Silvia Baguer, CEO de Morguer Design, con vestido de la firma.

¿Cómo valoras la situación del sector en España?

Para mí la moda es arte

Esta pregunta da para muchos folios. En estos momentos, creo que es compleja. Como comentaba, para mí la moda es arte. La fast fashion es un modelo de negocio, pero nunca moda. En España, el auge de la fast fashion ha provocado que las empresas lleven la producción al extranjero, especialmente a Asia. Esto ha arrastrado a la quiebra a muchos talleres españoles de producción artesanal. Cada vez son menos los que existen y eso conlleva, entre otras cosas, el que los costes de producción para empresas como Morguer Design sean cada vez más altos. No obstante, creo que en el futuro la tendencia va a ir cambiando y la apuesta por la slow fashion será mayor. Ya existen muchos estudios en los que se comienza a ver el gusto de la gente joven por lo artesanal y lo exclusivo. Ahora bien, en un futuro aún lejano. 

¿Qué cosas positivas te ha aportado este sector? 

Muchísimas, pero si tuviese que elegir una, me quedaría con esta: es el primer sector en el que he ejercido mi faceta profesional en el que realmente he sentido que podía dar el 100% de mí.

 

¿Y negativas? 

Negativas solo una. También ha demostrado ser el sector más cruel y menos generoso en el que he trabajado. 

¿Un reto profesional a conseguir?

Pese a la venta a través de nuestra página web y la presencia en algunas tiendas multimarca, el reto profesional más próximo sería el poder contar con tiendas propias y poder ampliar la línea de productos con calzado artesanal hecho a medida. Ya se ha realizado algún par por encargo especial de alguna clienta pero, me gustaría poder incorporarlo en mayor medida.

¿Dónde te ves de aquí a 5 años?

Planificando nuevos retos y dando vida a los años… 

Ver comentarios (0)

Escribe tu comentario

Your email address will not be published.

Ir al principio