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3 consejos para no deprimirte con la Operación Bikini

3 consejos para no deprimirte con la Operación Bikini

Para muchos el verano es símbolo de sufrimiento por culpa de la operación bikini. El problema es que tenemos el concepto de hacer la “operación bikini” mal planteado. Creemos que hacer dieta todos los años unos meses nos traerá el cuerpo que deseamos y por consiguiente la felicidad que creemos que eso conlleva. Sin embargo, esa felicidad casi nunca llega, y si lo hace es momentánea, porque lo que deberíamos hacer es una “operación salud” que nos enseñe a llevar una vida sana que nos haga felices.

Las dietas no solucionan nada, solo cambian drásticamente nuestra alimentación y por consiguiente nuestro cuerpo – si somos capaces de seguirlas – pero en cuanto volvemos a la normalidad, recuperamos nuestro estilo de vida anterior y por lo tanto, también esos kilos que habíamos perdido.

Por eso lo más eficaz es un cambio “radical” en tu forma de pensar. Debemos conseguir una forma de alimentación sana, que combinada con un ritmo de vida activo no solo haga que perdamos tallas, sino que además mejorare nuestra piel, nuestro pelo e incluso nuestro ánimo. Hará que estemos sanos por dentro para que luzcamos sanos por fuera. Y es que, una buena nutrición es súper importante en el día a día, y privar al cuerpo de alguno de los componentes que necesita puede hacer que tu organismo no funcione bien y afectar directamente a tu estado de ánimo.

 

1.- Cambios progresivos

Ningún experto tiene que explicarnos que cambiar de la noche a la mañana algo que llevamos haciendo años es imposible, porque lo hemos comprobado a lo largo de la vida. Se necesita pasar por un proceso de adaptación que haga que poco a poco nuestro cuerpo y nuestra mente se acostumbren a los cambios, y por eso las modificaciones que hagamos en nuestro estilo de vida deben ser progresivas.

Se trata en realidad de poner objetivos a corto plazo y siendo realistas. Por ejemplo, si nunca has hecho ejercicio es improbable que vayas a empezar a ir al gimnasio cinco días a la semana, pero puedes intentar proponerte ir dos días a la semana, ir andando a los sitios en lugar de en coche o incluso utilizar las escaleras en lugar del ascensor. Lo que ocurre cuando nos marcamos grandes metas es que al no conseguirlas, sentimos que hemos fracasado y eso nos hace abandonar. 

2.- Come de todo y variado

Muchas veces creemos que para adelgazar o tener una alimentación sana hay que dejar de comer cierto tipo de alimentos. No es del todo cierto. Puede que un nutricionista o médico excluya de tu alimentación algo por algún motivo concreto, pero mientras un experto no lo mande, se trata en realidad de reinventar nuestra alimentación. Como hemos dicho anteriormente, excluir algún tipo de alimento de nuestra dieta es negativo, porque nuestro organismo puede sufrir descompensaciones. Por eso, lo ideal es comerlos en la cantidad justa y en el momento necesario.

Hay estudios que sostienen que obligar a tu cerebro a resistirse a los alimentos que más le apetecen provoca un sentimiento de enfado. Una forma de evitar que esto provoque atracones o caídas en espiral es controlar las cantidades y elegir sustitutos saludables para las opciones menos recomendables. Si necesitas comer chocolate, por ejemplo, cambia cualquier snack como las galletas o barritas, por una onza de chocolate negro.

 

3.- Sé flexible

No te obsesiones y se flexible. Todo es progresivo y por ello lo importante es el balance final. No importa si algún día comes algo que no debes, o no haces ejercicio. No debes sentirte culpable, escucha a tu cuerpo y entiende que lo importante es el cambio global. Si te culpas, al final pensaras que por un solo error debes desistir.

Es imposible no cometer “errores”, y en verano por ejemplo, es muy común salir a tomar algo. Si te obsesionas con las calorías o con qué debes evitar consumir, te enfadarás si quieres tomarte una cerveza y no puedes. Date una tregua y solo intenta reducir su consumo, si antes te habrías bebido 3, intenta que sea solo 1, por ejemplo.

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Si sigues estos consejos conseguirás que tu mente esté tranquila y que poco a poco tus hábitos vayan mejorando. Irás consiguiendo unos objetivos y marcando otros nuevos semana a semana, haciéndolos progresivos y consiguiendo así que esa operación bikini que hacías todos los veranos ya no sea necesaria, porque estarás sana y te verás bien durante todo el año. Además, al sentirte a gusto con tu forma de vida aumentarás también tu autoestima y te sentirás orgullosa de lo que has conseguido, convirtiendo esa sensación en felicidad y una notable mejora de cómo luces y cómo te ves. ¡Cuando te sientes bien por dentro luces siempre mejor por fuera!

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