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‘Si no sabes leer mapas, busca ayuda de un cartógrafo’, por Paula Díaz

‘Si no sabes leer mapas, busca ayuda de un cartógrafo’, por Paula Díaz

Normalicemos ya la ayuda o el acompañamiento emocional. Sí, todos tenemos un mundo interior inmenso que desgraciadamente nunca hemos sido enseñados a explorar y mucho menos a entender. No puedo dar lo que no tengo, no puedo darte 1.000.000€ si no lo tengo yo, ni un trozo de pastel si no tengo pastel, ni puedo escucharte a ti si no me preocupo primero en escucharme a mí mismo, ni puedo darte comprensión, ni amor, ni empatía, ni libertad, ni tolerancia, ni nada. Si no lo tienes tú, no lo puedes dar a los demás, no hay más vuelta de hoja. Sin embargo, sí puedes empezar a mover el culo para conseguir eso que aún no tienes.

A lo largo de mi camino como coach personal, me he encontrado con muchísimas historias, y muchas de ellas, curiosamente, tienen este denominador común.

Solemos echar balones fuera, y culpar de nuestras frustraciones, fracasos y sueños perdidos a miles de factores externos, cuando en realidad el único responsable de tu vida y de cómo vivirla eres solamente tú.

Hay quien dice: “Quiero encontrar una pareja con la que compartir mi vida, pero a día de hoy la gente va a otro rollo, es muy superficial e insoportable y así no hay forma de encontrar a nadie”. En la realidad, la realidad de esta persona era: “Quiero encontrar una pareja con la que compartir mi vida, sin embargo, reconozco que voy a mi rollo, acumulo miles de miedos que me impiden profundizar con los demás y hace mucho ya que entreno una inseguridad crónica que me hace sacar a relucir un carácter demasiado insoportable y me obliga a seguir construyendo una armadura invisible que no deja que nadie se pueda acercar a mí, así que de este modo no hay forma de encontrar a nadie”. Una misma realidad, depende desde donde la quieras mirar.

 

Esto es solo un ejemplo de los cientos que podría contaros relacionados con mil asuntos más, con el trabajo, la familia, la pareja, los hijos, los amigos, los sueños olvidados, las pasiones reprimidas… porque, por mucho que culpemos a todos los demás o a todos los agentes externos que se cruzan en nuestras vidas de todo lo malo que nos pasa y nos impide conseguir nuestros objetivos, la realidad última es que solo tú puedes hacerte cargo de lo que tú puedes controlar, por lo tanto la pregunta es: ¿realmente estás haciendo todo lo que esta en tu mano por conseguir lo que quieres? Piensa y reflexiona bien en esta pregunta e intenta no contestar impulsivamente. Para, respira y analiza. Lo siento, pero tú no tienes la razón en todo ni estás en posesión de la verdad absoluta.

“Solo tú puedes hacerte cargo de lo que tú puedes controlar”

Una de las primeras cosas que aprendí cuando llegué al mundo del coaching fue El mapa no es el territorio”. Esto es una metáfora que viene a explicar como un mismo hecho puede ser interpretado de infinidad de maneras diferentes, por lo tanto, la realidad corresponde al territorio y la interpretación de este sería el mapa de cada uno individualmente.

El mapa mental de cada uno se ha ido creando y dibujando poco a poco a lo largo de nuestras vidas y en él incluimos todos los aprendizajes, los valores, las experiencias, las creencias que vamos adquiriendo de nuestra familia, entorno, cultura… y el significado que damos a todo lo que nos pasa según ese mapa, porque tu cerebro necesita una hoja de ruta para poder entender todo lo que le pasa.

“La realidad es neutra, solamente tenemos maneras diferentes de verla e interpretarla”

Hasta aquí todo correcto. El conflicto llega cuando se encuentran dos mapas diferentes (todos los mapas en mayor o menor medida son siempre diferentes en realidad), cuando alguien tiene una opinión diferente a la tuya, o cuando pasa algo que según la interpretación de tu mapa no debería ser así. Nos cuesta mucho aceptar y asimilar cosas que no encajan (aún) en nuestro mapa, ¿acaso existe la posibilidad de que el equivocado sea yo? Sí existe y no, la realidad es neutra, solamente tenemos maneras diferentes de verla e interpretarla. ¿Acaso el camino más corto es el correcto? Hay tantos caminos correctos e incorrectos como personas estamos en el mundo.

Sin embargo, no siempre estamos preparados para poder verlo y/o analizarlo reflexivamente. Un viaje de mil millas comienza con un primer paso, y en este caso el primer paso comienza por nosotros mismos, por conocernos, por entendernos, por saber que hay dentro, pero resulta que en la educación occidental invertimos poco o nulo tiempo en el conocimiento y modelamiento de uno mismo, cuando en realidad es el inicio de todo lo que venga después.

 

¿Cómo aprendes a escribir si no sabes leer? ¿Cómo aprendes a correr si no sabes andar? Y por ende y tal como empezaba este artículo, ¿cómo vas a dar lo que no tienes? ¿O cómo vas a pedir lo que tú mismo no puedes ofrecer?

Es por ello que todos y cada uno de nosotros necesitamos ayuda, entrenamiento y/o acompañamiento emocional, y cada vez más debemos normalizar el trabajo en uno mismo y el crecimiento personal, porque llevamos ignorándolo demasiado tiempo. Socialmente sabemos que esto empieza a hacer “bola” y resulta que cuanto más sigamos ignorando al elefante, más nos costara reducirlo cuando nos pongamos manos a la obra (porque créeme, el elefante se rebela), así que seamos sinceros, ya hace demasiado tiempo que lo ignoramos y sabemos que los resultados no están dando grandes frutos. Por lo tanto, ¿cuánto más tiempo consideras apropiado para seguir ignorando el mapa? Porque si sigues sin entender tu propia hoja de ruta, ¿cómo vas a entender el camino que recorres y con quien lo recorres?

Paula Díaz Ruíz, Coaching

Acompañamiento online: pdrcoaching@gmail.com

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